Cuando Francia Perdió a su emperador

“Los jugadores patinan en la cancha”. Cada vez que escuchamos esa oración se nos viene a la mente aquel Arsenal de la primera mitad de la década del 2000. Aquel Arsenal base de la selección francesa, donde transitaban nombres que en ese entonces ostentaban la estirpe de leyenda. Vieira, Wyltord, Pires y Henry. Prácticamente el grueso de la selección que ganó la Eurocopa en el año 2000 y la misma que llegaba dos años después al mundial de Japón-Korea con rótulo de favoritos. A todos esos super-clases les faltaba una cosa, el mago, el emperador francés, Zinedine Zidane, quien una noche de Julio hizo bailar por horas al Parc des Princes de Paris.
Zizou venía de triunfar tras su primera temporada en el Madrid. Había llegado como la guinda de la torta para consolidar el plantel de “los galácticos”, el cual fue construido a base de millonaria inversión para dominar el fútbol. Dicho proyecto ambicioso cambió para siempre los valores del deporte rey, a mi juicio, para mal. Fue la mejor temporada personal, a nivel de clubes, del calvo mediocampista. El Madrid no pudo retener su título de liga, pero no dejó escapar la oportunidad de levantar la ansiada “décima”. ¿Cómo lo logró?, derrotando a domicilio en semis a su clásico rival, con extraordinario partido del mago y en la final, con un zapatazo de aquellos el cual sigue siendo el gol más hermoso marcado, adivinemos de quién, de Zinedine Zidane.
El emperador llegaba a reclamar su reino, esta vez fuera de casa. Era una copa pintada para los franceses. Se repetía Dinamarca, lo cual generaba un buen presagio. Pero a tan solo pocos días de comenzar la gesta deportiva, sucedió lo impensado. El emperador recibió un flechazo en su pierna el cual ponía en riesgo a su pueblo: “Desgarro cuadricipital”, ese fue el diagnóstico. En palabras simples, se rompió un par de fibras musculares del muslo.

Se apostó a que jugase en segunda fase debido a que había prácticamente completa seguridad que Francia avanzaría sin problema. Los discípulos de Àrsene Wegner más algunos refuerzos, no debiesen tener problemas para derrotar casi a cualquier rival. Pero sucedió lo impensado. Francia quedó eliminada sin apelación alguna ante los daneses. En un acto de desesperación se apuró la vuelta de Zizou pero con un 2-0 en contra y Henry expulsado, poco o nada se podía hacer. Quizás este duro golpe fue lo que necesitaron para en la Premier League romper todos los récords.
¿Por qué fue tan invalidante la lesión del descendiente de argelinos?. Un desgarro corresponde a una rotura de fibras. Si lo llevamos a lenguaje coloquial, es como cuando uno toma un trozo de carne y lo coloca sobre la parrilla. Tras hacerle un pequeño corte, ese trozo jamás se vuelve a unir. El tejido muscular tiene como característica el ser contráctil, vale decir, de modo autónomo logra contraerse, como si fuese un elástico, y luego elongarse. Cuando se rompen fibras de ese tejido, estas se rellenan pero no con tejido muscular. Es como si le echásemos colafría u agorex, reconocidos pegamentos del medio, los cuales tienen como característica que al secarse conservan una cierta elasticidad, la cual es reducida y no es autónoma. Si ese pegamento no se estira de a poco en fases tempranas, se forma una especie de costra la cual se puede despegar fácilmente.

Un desgarro corresponde a una rotura de fibras. Si lo llevamos a lenguaje coloquial, es como cuando uno toma un trozo de carne y lo coloca sobre la parrilla. Tras hacerle un pequeño corte, ese trozo jamás se vuelve a unir.

 

¿Cuánto toma un músculo en recuperar su función?. La verdad es que bastante, se demora en alrededor de 6 meses post-lesión. ¿Por qué entonces los futbolistas retornan antes, a veces tras dos o tres semanas?. Esta pregunta es sencilla y compleja de responder. Funcionalmente el músculo sigue ejerciendo su labor, pero con un relleno que no es funcional, valga la redundancia. Tras la primera semana y al final de la segunda, el riesgo que la cicatriz formada se suelte ha disminuido considerablemente, siendo aún más seguro que se mantenga indemne a partir de la tercera semana. Dicho músculo ha disminuido su capacidad, es por ello que si bien un deportista podría, si las condiciones son ideales (lesión pequeña, escasa pérdida funcional, escasa pérdida de masa muscular, buen nivel de entrenamiento) podría perfectamente “estar” en cancha, no en su mejor nivel pero podría volver. Ahora bien, para que estructural y funcionalmente dicho músculo funcione en su totalidad, es probable que pasen dos o tres meses. Es importante recalcar que no todos los desgarros son iguales. Dependen de la zona, de cuán extensos son, el cuánto tiempo demoren. Es por ello que es importante diagnosticarlos con precisión y seguir un programa de rehabilitación adecuado. Perfectamente podría sacar 3 o 4 meses de las canchas a un jugador un desgarro de gran cuantía, del mismo modo que tan sólo un par de semanas tras una pequeña rotura de fibras. No hay una receta de cocina, si ciertas características básicas y recomendaciones.

Es por ello que aunque las tropas eran las mejores, el emperador no logró recuperar su reino. Logró probarse el sillón cuatro años después en tierras teutonas, pero lamentablemente la dureza de su cabeza lo impidió. Su clase jamás será olvidada. Hizo dejar en el olvido y como uno más a su antecesor, el rey Platini. Su imperio duró más, fue más extenso, tuvo siempre a su pueblo feliz, incluso en tiempos de sequía.

¡Salud al Emperador!.

 

Gabriel Carreño Zillmann.

Kinesiólogo

 

Links de interés
Info médica general:
– https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000042.htm
– https://www.health.harvard.edu/pain/muscle-strain

Clasificación de desgarros.
– https://scielo.conicyt.cl/pdf/rchradiol/v10n2/art04.pdf
– http://bjsm.bmj.com/content/bjsports/48/18/1347.full.pdf